Narrativa

FABULA

La tortuga y el cangrejo


Era una tarde de verano en la que la tortuga Tina salía a tomar el sol, al poco rato, llegó con ella su amigo el cangrejo; él siempre le aconsejaba y la orientaba a ser alguien mejor en la vida. Tina tomaba las cosas muy a la ligera y no le importaba lo que le decía su amigo o peor aún era tan lenta que a veces entendía lo que le decía hasta que el cangrejo se había marchado y ya no podía seguir aconsejándola. En el mar habitaba una garza muy audaz que rondaba todas las mañanas en una hora indefinida, sin embargo sus intenciones no eran buenas; ella buscaba una víctima para devorarla. Una tarde, la tortuga se encontraba sentada a la orilla del mar conversando con su amigo el cangrejo de cómo celebrarían su próximo cumpleaños; de pronto una inmensa sombra les cubrió el sol, cuando alzaron la mirada se dieron cuenta que era su más terrible enemiga la garza. La primera reacción del cangrejo, al ver que se lo quería comer, fue gritar y correr lo más rápido posible; en cambio, la tortuga por primera vez en su vida, hizo caso a los consejos de su amigo y se mostró invencible ante la garza, guardó la calma dentro de su caparazón, esto la hizo pasar de lenta a ser muy ágil y razonar lo más favorable, ya que si salía podía haber sido alcanzada por la garza. Al paso de diez segundos salió de su caparazón, a lo lejos vio el cuerpo de su amigo elevándose en el aire en el pico de la garza.
Moraleja: No siempre el ser más audaz es el más capaz.
Creada por:
-De los Santos Vera Coty Estefanía
-Hernández Rodríguez Emmanuel
-Méndez López Ismael







MITO

El castigo de Hera

Zeus, el rey de los dioses, lucía muy feliz a lado de su amada, la diosa Hera, la cual lo respetaba siéndole fiel en todo momento. Hera sostenía a toda su familia; se daba a conocer como una mujer excepcional que dedicaba todo su tiempo a atender las necesidades de cada uno de sus hijos. Zeus era un hombre formidable, audaz y capaz de conseguir todo placer, privilegio y manipulación de todas las demás clases de dioses y seres terrenales, incluyendo a su esposa Hera, siempre la tuvo con restricciones, pues ella no podía probar ni una gota de vino nunca.
Para el cumpleaños número 19,500 de Hera, se había organizado una gran celebración en el Olimpo en honor a ella. Llegado el día, todos brindaban en su nombre, pero al parecer a la diosa no le agradaba la fiesta de lo cual, se percató Dionisio, acercándose a ella e invitándole a tomar una copa con él, ante lo cual  le respondió:

-Me encantaría, pero Zeus mi esposo me lo prohíbe…

Ante tanta insistencia ella aceptó, sin darse cuenta que su esposo la observaba. Por ello, Zeus ya planeaba su castigo. Al día siguiente comenzó a conquistar y procrear hijos con otras mujeres y diosas. Sin embargo, al transcurrir algunos años todo salió a la luz y Hera descubrió todas las infidelidades de su esposo, pero lo que más la impactó fue la relación que tuvo Zeus con Afrodita, con quien mantenía una buena relación de amistad, sin embargo, a pesar de lo ocurrido todo quedó en el olvido.
                                                           Creado por:
-De los Santos Vera Coty Estefanía
-Hernández Rodríguez Emmanuel
-Méndez López Ismael



Semilla de sangre

Un día carmesí surgió un conflicto entre dos grandes dioses uno de ellos era Poseidón “Dios del océano” el cual inundo un pequeño pueblo sin nombre en el que la gente dependía de la agricultura y todos en ese pueblo rendían tributo al Dios Hefesto ya que fue el que revoluciono a este pueblo y los ayudo a progresar, dándoles herramientas y enseñándoles herrería, de ese modo podían conseguir mejores presas pero a cambio tenían que ofrecer cultivos de gran calidad, lo cual puso molesto a Poseidón y lo lleno de envidia, consumido por la ira Poseidón declaro la guerra en contra de Hefesto peleando mutuamente en ese pequeño pueblo, los aldeanos estaban atemorizados porque su pueblo era el campo de batalla, luego de una feroz batalla Hefesto venció a Poseidón con la ayuda de los aldeanos quedando gravemente herido, con el pueblo devastado y sumergido en la inundación creado por Poseidón, en su último aliento Hefesto seco el agua con su sangre y antes de volver al olimpo nombro al pequeño pueblo como Tecamachalco, días después los aldeanos reconstruyeron el pequeño pueblo y así mismo hicieron una estatua en el mismo lugar donde Hefesto entrego su sangre para salvar a este pueblo del caos, al pasar de los años bajo su tumba nació un cerro en el cual existió una gran variedad de fauna y flora.

Creado por:
Luis Ángel Carrera Román
Mario Uriel Machorro Olmedo
Karla Aremi Téllez Martínez



CUENTACUENTOS

Historia del libro "Mujeres de ojos grandes" de Ángeles Mastretta
narrada por:
Ismael Méndez López
Emmanuel Hernández Rodríguez
Mario Uriel Machorro Olmedo



HIstoria: Nos han dado la Tierra de Juan Rulfo
Narrada por:
Manuel Alejandro Rosas Téllez
Luis Ángel Carrera Román
Rúben Omar Cervantes González
Pedro Jesús Jiménez Juárez

Minificción



El soñador
Cuando yo desperté todo era igual…

Creado por:
Emmanuel Hernández Rodríguez

Volvamos
Mario merodeaba en el parque con su pareja y en conversación ella dijó:
-volvamos-
-¿Pero si ya somos novios?- Rigo preguntó
inmediatamente ella contestó -Volvamos a ser amigos-
Creado por:
Pedro Jesús Jiménez Juárez

Una noche
Llegué tarde a casa ese dia
entré al cuarto y me acosté
y mientras miraba las estrellas me pregunté:
¿Dónde está el techo?
Creado por:
Mario Uriel Machorro Olmedo 

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